Variedades de té

¿Qué es el té?

Las distintas variedades de té provienen de una única planta, denominada Camelia Sinensis. Conocida como la planta del té.

Se puede decir que el tipo de té (té verde, té negro, té oolong, te blanco o té rojo) es uno u otro, dependiendo de cómo se procesen las hojas recolectadas de la Camelia Sinensis.

Clases de té

Durante miles de años, el té ha sido consumido de forma habitual por personas de todos los países. Sobre todo del mundo oriental, por sus propiedades terapéuticas, siendo por ello reconocida como una de las bebidas más antiguas del mundo. En la actualidad, cada vez el té tiene más adeptos y amantes en sus distintas variedades, también en el mundo occidental.

Todas las clases de té poseen propiedades beneficiosas para la salud.

Té Blanco

El té blanco es el gran desconocido en Occidente. Se obtiene de los brotes nuevos, que aún no se han oxidado. Hay distintas versiones sobre lo que es el té blanco, la mayoría coinciden en que el té blanco ni se enrolla ni se oxida, lo que consigue un sabor más ligero que la mayoría de los tés negros o tradicionales. Los tés blancos son famosos por sus antioxidantes y sus múltiples beneficios para la salud. El té blanco tiene más propiedades antioxidantes que el té verde.

En Tetereta nos quedamos con la versión China:
«El té blanco, procede de una zona concreta de Fujian, y se obtiene de dos varietales concretos. Las hojas son recolectadas en los primeros días de primavera y solo cuando hace sol. Es el té menos procesado, ya que simplemente sufre un marchitado natural al que muchas veces se le aplica un pequeño golpe de calor.»

Para otros países, el té blanco es un té con alto contenido en brote.

te blanco

Té verde

El té verde sufre un proceso un poco más complicado, que varía mucho de unos países a otros. La fase más característica del té verde es la desenzimatización. En otras palabras, se detiene la oxidación del té.
Otra de las fases de esta variedad del té es el secado. El tipo de secado cambiará totalmente el sabor final del té. Los chinos utilizan grandes sartenes para este proceso y los japoneses vapor. Por eso existe tanta diferencia en el sabor entre estos tipos de té, el té verde japonés y el té verde chino.
Dentro de las clases de té, el té verde es quizás el que más propiedades beneficiosas posee para nuestra salud:

  • Antioxidante
  • También es antibacteriano y antiviral
  • Es saludable para nuestra salud bucal
  • Ayuda a combatir resfriados y gripes
  • Modera los síntomas de las alergias
  • Disminuye el colesterol de la sangre y los triglicéridos con lo cual reduce el riesgo de padecer enfermedades del corazón como por ejemplo arteriosclerosis, infartos de miocardio…
  • Inhibe el aumento de azúcar en la sangre
  • Mejora la visión
  • Reduce síntomas de menopausia
  • Relajante
  • Estimulante
  • Diurético
  • Ayuda a controlar el peso
  • Ayuda al funcionamiento del hígado
  • Nos ayuda a concentrarnos
  • Puede desempeñar un papel preventivo en enfermedades como el Parkinson y la osteoporosis
  • Saciante

Té Oolong

A pesar de que el Oolong tiene su origen durante el final de la dinastía Quing, en las montañas Wuyi, su cultivo se extendió posteriormente a Taiwan. De estas dos regiones proceden hoy en día los más valorados y selectos Oolongs.
Por esta razón, es demasiado atrevido afirmar que el té oolong es un té semifermentado que está a caballo entre un té verde y un té negro, ya que su proceso de elaboración es complejo y variado. Solo los verdaderos profesionales son capaces de aplicar los parámetros necesarios en cada uno de los pasos con exquisita maestría.
Además de ser una bebida deliciosa, consumirlo habitualmente aportará múltiples beneficios a tu organismo. Las propiedades del té Oolong son conocidas desde antiguo: 

  • Poder antioxidante
  • Bueno para el sistema circulatorio (reduce la presión arterial y el colesterol)
  • Constituye un gran aliado en el control del peso
  • Reduce el nivel de azúcar en sangre

Té Rojo (Pu Erh)

La principal diferencia entre el té rojo (pu erh) y los otros tipos de té, radica en que el té rojo procede de la variedad de Camelia Sinensis Assamica, y no Sinensis Sinensis.
Primero se elabora el mao cha, que es la base para elaborar el té rojo. Ya sea en hebras sueltas o en discos prensados, el mao cha se almacena en unas condiciones específicas que hacen que vaya “fermentando con el paso de los años”. Este proceso tardaría más de 15 años, por lo que existen formas de acelerarlo a través del compostaje. De esta forma, se acelera el proceso y se obtiene un té con un acabado muy parecido al obtenido con el método tradicional.

Té negro

Para obtener el té negro se dejan oxidar las hojas totalmente. Durante este proceso se produce un cambio en la composición química de las hojas y, en consecuencia, también en el sabor. El té negro puede proceder de diferentes países productores: China, India, Kenia, Japón…
El té negro, al igual que cualquiera de las otras clases de té, engloba en esta categoría muchísimas variedades, todas diferentes y únicas en las que se ven reflejado el terroir (tierra o terreno) de cada zona.
Posee grandes beneficios para el cuerpo y la mente:  

te negro
  • Poder energizante
  • Antioxidante
  • Propiedades digestivas
  • Bueno para salud bucodental
  • Adelgazante
  • ¡Incluso sirve para evitar la caída del cabello!

El té negro es como un poderoso complejo vitamínico natural.
El proceso de elaboración de cada tipo de té es muy tedioso y varía mucho de unas regiones a otras. En este pequeño texto, intentamos dar una versión global de cada tipo de té, sin entrar en complejidades.