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té y meditación mindfulness

Té y Mindfulness – Ejercicio de Meditación para disfrutar de un Té consciente

Té y Mindfulness han sido los dos temas principales de nuestro primer directo “Un té con”. Un espacio reservado a charlar de té con diferentes personas de áreas muy diversas para aprender un poco más sobre el té. té y meditación mindfulness Nuestra primera invitada, Raquel Flores, experta en Yoga y Mindfulness. Raquel nos resumía brevemente el significado de esta palabra que últimamente está tan de moda dando respuestas a algunas de vuestras preguntas:

¿Qué es el Mindfulness?

Mindfulness es estar presente en lo que estamos haciendo llevando la atención plena y consciente. Es una actitud que poco a poco, gracias a un entrenamiento constante, se va adquiriendo. Es una forma también de relacionarnos con nosotras y con el mundo en general.

¿Cómo se puede relacionar Té y Mindfulness?

Té y Mindfulness están muy relacionados. Las personas aficionadas al té y al mundo de las infusiones podemos utilizar estas pausas para practicar la atención plena.  La atención plena, es una destreza que se entrena mediante la meditación formal, ya sea en nuestra silla o cojín y también aprovechando momentos de nuestra vida diario. Por ejemplo, podemos utilizar nuestros “tea breaks” para disfrutar del té de una forma consciente, saboreándolo, oliéndolo su aroma e intentando, aunque sea una vez al día estar lo más presentes posible y llevar todos tus sentidos a  esa taza de té. De esta forma vamos llevando nuestra practica de mindfulness, no solo a los ratos de meditación más formal, sino también a momentos tan cotidianos como tomar una taza de té.

¿Cómo conseguir la atención plena a través de una taza de té?

El ritmo agitado de nuestra vida cotidiana puede hacer que resulte complicado estar presentes completamente, de forma clara y consciente. Sin embargo, podemos aprovechar pequeñas acciones cotidianas para buscar en ellas un momento en el cual centrarnos y apreciar el presente. Preparar y disfrutar una buena taza de té en actitud contemplativa puede ser una excelente práctica de Mindfulness. Puedes crear tu propia rutina para realizar al despertar y empezar la mañana con una actitud fresca, o por las tardes para reflexionar sobre el día que se va. Algo tan sencillo como preparar una taza de té, nos ayudará a enfocar nuestra atención y apreciar pequeños gestos y detalles que seguramente pasan desapercibidos la mayoría de las veces. La energía y la atención sigue el foco que tú le muestres así que coger las hojas del té, olerlas, escucharlas, sentirlas, disfrutar del aroma…
Convertir nuestro momento de tomar el té en una meditación, además de ser una gran experiencia, es un gran ejercicio de atención plena o mindfulness.

Té y Mindfulness: Ejercicio de Meditación guiada para un té consciente

Os proponemos un sencillo ejercicio para disfrutar de un té consciente, para ello a continuación encontrarás una breve meditación guiada que te hará disfrutar todavía más de una taza de té o infusión.
  1. Busca un lugar donde puedas estar tranquila, cómoda y sin interrupciones. Si es posible silencia el teléfono. Coloca los utensilios que vayas a necesitar para preparar el té en una mesa despejada. Ponemos las hebras del té en el filtro y añadimos agua poco a poco. Observa como cae  el agua en la taza.
  2. Mientras el té se infusiona, lleva la atención a la postura del cuerpo. Estira tu espalda, lleva los hombros ligeramente hacia atrás e intenta estar lo más relajada posible en la postura. Una vez colocada, lleva siente las sensaciones del cuerpo y la respiración.
  3. Toma dos o tres inhalaciones y exhalaciones profundas y deja que el aire comience a entrar y salir de la manera más natural posible. Siente como el aire roza las fosas nasales, observa la pausa entre la inhalación y la exhalación. Trata de relajarte con cada exhalación. Si aparecen pensamientos o distracciones, nótalos y simplemente traemos la atención de vuelta a la respiración.
  4. Cuando la infusión esté preparada, retira el filtro y date cuenta del movimiento de tus brazos y manos hasta saques el filtro. Acercalo y observa las hojas infusionadas, su aspecto, su color, su aroma. Intenta hacerlo como si fuera la primera vez que observas las hojas del té.
  5. Agarra la taza, nota su temperatura; quizás sientas más calor en unas zonas que en otras. Observa detenidamente cómo se mueve el té, el humo que desprende.
  6. Acercarla un poco más para sentir su aroma, descubre sus matices. El olor del té o cualquier otra sensación, quizá te evoque algún recuerdo, idea o imagen, date cuenta de ello, conecta con la sensación y trae de nuevo tu atención a la taza y a tus manos
  7. Toma un sorbo muy pequeño, se consciente de cómo el líquido roza los labios, de la temperatura, de la humedad y de cualquier otra sensación que aparezca en tus labios y boca al entrar en contacto con el té. Puedes repetir varias antes de empezar a beber una cantidad mayor.
  8. Bebe de nuevo y date cuenta cómo desciende el té por la garganta, del calor, humedad, sonido y cómo desaparece de nuevo.
  9. Saborea cada sorbo como si fuera el primero, se consciente de los movimientos del cuerpo, no te apresures. Permanece lo más presente en el momento y las sensaciones.
  10. Esta vez, deja que la atención se detenga en el sabor que te deja el té. Aprecia la intensidad del licor cuando entra en la boca, observa cómo se expande, quizás puedas notarlo en diferentes zonas de la boca, de la lengua. Nota cómo el sabor aparece, como se matiza y como se va desvaneciendo. ¿Cuál es la sensación que permanece en tu boca cuando el líquido ha desaparecido?
  11. Cada persona apreciará de forma diferente las sensaciones, el aroma, los matices esto es la riqueza de la atención de cada persona. Dejamos que los pensamientos, imágenes, recuerdos aparezcan, pero invitamos a la mente una y otra vez a que permanezca con nosotros.
  12. Por último, deja la taza y observa de nuevo las hojas. Reflexiona sobre su origen y procedencia. Imagina la planta en la que un día crecieron esas hojas. Como esa planta de té se desarrolló gracias a los nutrientes de la tierra donde se plantó, al agua, al sol y gracias a la atención de la persona que la atendió y a otras muchas que han hecho posible que hoy estés saboreando ese té. La lista de conexiones entre tu y el té que saboreas es enorme. Date cuenta, valora y agradece todo ese esfuerzo, cariño y dedicación.
  13. Para salir de nuestro momento mindfulness, podemos inhalar y exhalar más profundo y lento. Comienza a moverte, visualiza el entorno y poco a poco retomamos de nuevo nuestras actividades.
té y mindfulness con meditacion guiada Esperamos que hayas disfrutado de este Té Consciente, donde hemos unido el té y mindfulness. Un buen té de origen, como el que hemos utilizado en esta cata, un delicado Paimutan Indio, nos hace viajar al país productor a través de nuestros sentidos. Hojas repletas de matices y sabores que las hacen únicas cuando nos paramos, las observamos, las sentimos y conectamos.            

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